Te acaban de entregar la web. Está publicada, se ve bien y funciona. Y ahora llega la pregunta que nadie te respondió en el presupuesto: ¿esto cuánto me cuesta al año?
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La respuesta incómoda es que depende de tres cosas: el tipo de web, quién te la mantiene y qué pasa si no la tocas. La respuesta útil es esta: la mayoría de las pymes españolas paga entre 30 y 150 € al mes, entre 360 y 1.800 € al año, y las webs con tienda online se van hasta los 250 € al mes. Lo que marca la diferencia no es el precio, es qué hay dentro de ese precio.
En este artículo te doy los rangos reales del mercado español con enlaces a las fuentes, te enseño a separar el mantenimiento de los gastos que no lo son, y te explico cuánto cuesta de verdad la opción de los 0 €, que es lo que eligen casi todos los que acaban pagando una limpieza de urgencia.
Lo esencial en cinco puntos
- El mantenimiento web en España se mueve entre 19 y 250 € al mes, con el núcleo del mercado entre 30 y 150 € al mes (360 a 1.800 € al año).
- El hosting y el dominio no son mantenimiento. Son la infraestructura donde vive la web y se pagan aparte.
- Un plan serio incluye actualizaciones, copias de seguridad, control de seguridad, monitorización y soporte. Si solo actualiza plugins, no es mantenimiento, es una suscripción.
- No mantener la web no sale gratis: es la vía más común hacia la infección por malware. INCIBE gestionó 122.223 incidentes de ciberseguridad en 2025, un 26 % más que el año anterior.
- El mantenimiento no debería ser obligatorio ni eterno. Si alguien te obliga a firmar permanencia para actualizar tu WordPress, tienes un problema de proveedor, no de mantenimiento.
Cuánto cuesta mantener una página web en España: rangos reales 2026
Antes de entrar en detalle, la foto del mercado. Estos son los rangos que se repiten en los presupuestos publicados por proveedores españoles y en los comparadores de precios, y con ellos puedes situar cualquier oferta que te llegue.
| Tipo de web | Rango habitual al mes | Equivalente al año |
|---|---|---|
| Web corporativa sencilla (WordPress, sin tienda) | 19 a 60 € | 228 a 720 € |
| Web de empresa con blog, varias secciones y formularios | 50 a 120 € | 600 a 1.440 € |
| Web con reservas, área privada o integraciones externas | 90 a 150 € | 1.080 a 1.800 € |
| Tienda online WooCommerce | 90 a 250 € | 1.080 a 3.000 € |
Estos rangos no son una estimación mía: salen de las tarifas y presupuestos que publican agencias y proveedores españoles del sector. Las tarifas publicadas se mueven entre 49 y 200 € al mes según el tipo de web, los comparadores de precios sitúan el mantenimiento entre 50 y 150 € al mes, y los planes más económicos de mantenimiento WordPress arrancan en 29 € al mes con hosting incluido.
Lo que explica la diferencia entre un plan de 29 € y otro de 150 € no es el tamaño de la empresa que te lo cobra, es lo que hay dentro. Y eso lo desgloso en el apartado de qué debe incluir un mantenimiento.
Mantenimiento no es hosting ni dominio: qué estás pagando en realidad
Esta es la confusión que más caro sale. Mucha gente cree que paga mantenimiento cuando en realidad paga hosting, y descubre el malentendido el día que le hackean la web y le dicen que eso «no entra».
El hosting es el servidor donde vive tu web. El dominio es tu dirección. El mantenimiento es el trabajo técnico que mantiene esa web actualizada, segura y funcionando. Son tres cosas distintas, con tres facturas distintas, y solo una de ellas es trabajo humano recurrente.
Así se ve el coste anual completo de una web de empresa, con rangos orientativos de mercado:
| Concepto | Coste anual típico | ¿Es mantenimiento? |
|---|---|---|
| Dominio (.es o .com) | 10 a 20 € | No |
| Hosting | 60 a 250 € | No |
| Certificado SSL | 0 € con Let's Encrypt | No |
| Licencias de plugins o plantilla premium | 0 a 200 € | No |
| Correo profesional | 0 a 60 € | No |
| Mantenimiento técnico | 360 a 1.800 € | Sí |
| Total | 430 a 2.330 € |
Si tu proveedor te cobra una cuota mensual que incluye hosting, copias y actualizaciones, no está duplicando nada, está agrupando partidas. Lo que sí conviene mirar es si el hosting que te asigna por ese precio es decente, algo que se comprueba con cualquier test de velocidad.
Y un matiz que te ahorra sustos: el coste de construir la web es otra cosa. Si estás en la fase anterior a todo esto, tienes los rangos de construcción en el artículo sobre cuánto cuesta una página web.
Qué debe incluir un mantenimiento que valga lo que pagas
Un mantenimiento de verdad tiene seis bloques de trabajo. Si tu plan cubre cuatro, no está mal. Si cubre dos, está a precio de cuatro.
| Bloque de trabajo | Qué se hace | Frecuencia razonable |
|---|---|---|
| Actualizaciones | Núcleo de WordPress, plugins y plantilla, con prueba previa en un entorno de pruebas aparte | Mensual o al salir versiones |
| Copias de seguridad | Copia automática de archivos y base de datos, fuera del propio servidor | Diaria o semanal |
| Seguridad | Control de accesos, revisión de vulnerabilidades, bloqueo de intentos de acceso y escaneo de malware | Continua o mensual |
| Monitorización | Vigilancia de caídas, errores y tiempos de respuesta | Continua con aviso |
| Rendimiento | Optimización de imágenes, caché y revisión de métricas de velocidad | Trimestral |
| Soporte | Resolución de incidencias y ajustes menores de contenido | Según plan, con plazo comprometido |
Aquí está la clave de por qué dos planes con la misma lista cuestan distinto: la copia de seguridad que se guarda en el mismo servidor que se rompe no vale para nada, y la actualización que se lanza sin probar primero puede tirar tu web en el peor momento. Eso no se ve en la tabla de precios, se ve en el día que pasa algo.
Las tareas de humo que sí puedes detectar
Hay trabajos que se facturan como mantenimiento y no lo son, porque se hacen una vez y no vuelven:
- «Optimización SEO» mensual sin informe de posiciones ni de tráfico. Sin datos, no hay trabajo que verificar.
- «Actualización de contenido» que en realidad es cambiar una foto o un teléfono cada seis meses.
- «Seguridad» que consiste en tener instalado un plugin gratuito que nadie revisa.
- Rediseños parciales facturados como cuota mensual, cuando son proyectos puntuales.
Ninguna de estas cosas es intrínsecamente mala. El problema es pagarlas a precio de trabajo técnico recurrente.
Mis precios de mantenimiento web y qué incluye cada plan
Hasta aquí, los rangos del mercado. Y esto es lo que cobro yo, con lo que incluye cada plan por escrito y sin letra pequeña. Los importes van sin IVA y no hay permanencia: si no te convence cómo trabajo, lo dejas.
| Plan | Precio (sin IVA) | Qué incluye |
|---|---|---|
| Cuidado base | 39 €/mes | Actualizaciones de WordPress, plugins y plantilla con comprobación después de cada una: formularios, maquetación, velocidad y errores. Control de la versión de PHP y de las incompatibilidades con la plantilla. Monitorización de caídas, control de accesos e informe mensual. |
| Plan activo | 79 €/mes | Todo lo del plan base más dos horas al mes de cambios de contenido y ajustes menores, con plazo de respuesta comprometido. |
| Tienda online | Desde 149 €/mes | Todo lo del plan activo más comprobación de carrito, pasarela de pago, pedidos y correos transaccionales después de cada actualización, y revisión de rendimiento en las páginas de producto y checkout. |
El diagnóstico de tu hosting va incluido en el plan base porque es lo que decide todo lo demás. Reviso qué copias hace de verdad, con qué retención y si se pueden restaurar, si hay cortafuegos y si el acceso a tus cuentas es tuyo. Si sus copias son reales y suficientes, no te las cobro otra vez. Si el diagnóstico revela que no cubren lo que deberían, te lo digo antes de empezar y decides: se refuerza dentro del plan o lo migramos a un servidor en condiciones.
El hosting y el dominio no van incluidos en la cuota: se facturan aparte y siguen a tu nombre. Y los cambios que superan la bolsa de horas del plan, el desarrollo nuevo o un rediseño se presupuestan aparte.
Las cinco señales de que te están cobrando de más
Después de ver muchos presupuestos, estas son las banderas rojas que se repiten:
- Te obligan a contratar mantenimiento para siempre. Tu web es tuya. Un proveedor que condiciona el acceso al panel o al dominio a que sigas pagando la cuota está reteniendo un activo que no es suyo.
- No te dicen qué se hace cada mes. Si no puedes recibir un registro de tareas ejecutadas, estás pagando por confianza, no por trabajo.
- El precio no cambia según el tipo de web. Mantener un blog de diez páginas y una tienda con quinientos productos no es el mismo trabajo. Un precio plano para todo indica que no se está mirando tu caso.
- Las copias de seguridad no están fuera del servidor. Es el fallo más común y el más grave. Si el servidor cae, se pierden las dos cosas a la vez.
- Nadie te avisa de nada hasta que tú preguntas. Un mantenimiento reactivo es un servicio de reparaciones, no de mantenimiento.
Las tres formas de pagar mantenimiento (y cuándo conviene cada una)
No hay una única manera justa de cobrar esto. Hay tres, y la elección depende de cómo usas tu web.
Cuota mensual fija. Pagas lo mismo cada mes y tienes cubierto el trabajo preventivo más un margen de incidencias. Conviene si tu web es tu canal de ventas o de captación y no quieres pensar en ella. Un contrato con esta forma tiene sentido cuando el proveedor define qué entra y qué no, y a qué plazo responde.
Bolsa de horas. Compras un paquete de horas que se van consumiendo según se necesiten. Conviene si tu web es estable y solo necesitas ajustes puntuales al año. El riesgo es que la prevención no se factura hasta que hay un problema.
Pago por incidencia. Pagas solo cuando pasa algo. Es la opción más barata en apariencia y la más cara en la práctica, porque todo el trabajo ocurre en el peor momento, con prisa y con la web caída. Si tu web genera negocio, es la peor de las tres.
Si quieres ver cómo planteo yo esta parte, tengo los planes de mantenimiento técnico mensual separados por tipo de web, con lo que entra y lo que no en cada uno.
Cuánto cuesta NO hacer mantenimiento: el precio real de los 0 €
Aquí es donde este artículo se separa de la mayoría. Porque el debate nunca es «30 € al mes sí o no», es «30 € al mes o lo que cuesta arreglarlo».
Los datos oficiales no son ambiguos. INCIBE, el instituto nacional de ciberseguridad, gestionó 122.223 incidentes de ciberseguridad en 2025, un 26 % más que en 2024, y detectó y notificó 237.028 sistemas vulnerables susceptibles de ser explotados. De esos incidentes, 55.411 estuvieron relacionados con malware. Son datos de su balance de ciberseguridad 2025.
Y una web desactualizada es una puerta abierta. El informe de Sucuri sobre tendencias de malware, con más de 70 millones de escaneos analizados, detectó 1.176.701 sitios infectados y 96.084 infecciones de una campaña que ataca WordPress precisamente por los plugins que permiten insertar código. Está en el informe SiteCheck 2024.
Lo que cuesta eso, en la práctica:
- La limpieza. Un especialista en seguridad revisa archivos, base de datos y accesos. Se paga por horas y no es barato.
- El tiempo caído. Mientras la web está infectada o bloqueada, tu negocio no recibe visitas ni pedidos.
- La pérdida de tráfico. Una web que Google ha marcado como peligrosa deja de atraer visitas hasta que se limpia y se vuelve a revisar. Si tu negocio depende de búsquedas, esto se nota en la caja.
- El daño a la confianza. Los avisos de «este sitio puede dañar tu equipo» delante de un cliente que iba a comprarte son difíciles de recuperar.
Súmalo y verás que el mantenimiento no es un gasto, es el seguro más barato de tu presencia digital.
Mantenimiento y posicionamiento: cómo una web desatendida pierde posiciones
Este es el efecto secundario del que casi nadie habla en los presupuestos, y es el que más te afecta como pyme.
Google no evalúa solo tu contenido. Evalúa la experiencia real de quien entra en tu web, y esa experiencia se mide con tres métricas concretas, las Métricas web principales, con umbrales publicados:
- LCP inferior a 2,5 segundos para la velocidad de carga.
- INP inferior a 200 milisegundos para la respuesta a la interacción.
- CLS inferior a 0,1 para la estabilidad visual.
Una web sin mantenimiento se degrada sola en estas tres. Se acumulan plugins que no se actualizan, se cargan scripts de terceros que nadie revisa, crecen las imágenes sin optimizar y la velocidad se cae mes a mes. No pasa de golpe, pasa sin que te enteres, y cuando quieres mirar llevas dos años cargando lento.
Hay un segundo factor, menos visible y más serio: la versión de PHP con la que funciona tu web. Cada rama de PHP tiene un ciclo de vida y luego deja de recibir parches, algo que se puede consultar en el calendario oficial de versiones de PHP. Si tu web sigue sobre una versión sin soporte, tienes una vulnerabilidad conocida por cualquiera y sin solución disponible. Si quieres el marco completo de este tema, empieza por qué es el posicionamiento web y sigue con la guía de cómo posicionar tu web en Google. Y los detalles técnicos de este apartado son justo lo que trabajo cuando alguien me pide SEO técnico de su web.
"Mi hosting dice que incluye mantenimiento", ¿es suficiente?
Respuesta corta: casi nunca.
El mantenimiento que suele incluir un hosting es copia de seguridad del servidor y algún tipo de escaneo. Eso cubre la infraestructura, no tu WordPress. Y las tres cosas que de verdad rompen una web no entran ahí:
- Actualizar plugins y plantilla sin que se rompa la maquetación ni el formulario de contacto.
- Actualizar la versión de PHP cuando la que usas deja de tener soporte, y probar que todo sigue funcionando después.
- Resolver la incompatibilidad que aparece cuando un plugin cambia y tu plantilla personalizada no estaba preparada.
Ese trabajo depende de tu código concreto. El hosting no lo hace porque no lo conoce, y ningún panel automático te va a avisar de que algo se ha roto visualmente.
Y ojo al dato que cierra este apartado: en el análisis de Patchstack sobre seguridad en WordPress de 2026, en una prueba a gran escala sobre empresas de hosting, solo el 26 % de los ataques dirigidos a vulnerabilidades fueron bloqueados por las herramientas de red y servidor. Es decir, la capa de infraestructura no te protege de las vulnerabilidades de tus plugins. Fuente: State of WordPress Security 2026.
Quién debe mantener tu web: el que la construyó o un tercero
Esta es la pregunta que casi nadie se hace y es la que decide si el mantenimiento será sencillo o un vía crucis.
Una web montada sobre plantillas prefabricadas y páginas editadas con constructores visuales pesados tiene un problema de fondo: solo la entiende quien la montó, y muchas veces ni esa persona. Cuando entra otro proveedor a actualizar, se encuentra con una estructura que no diseñó, sin documentación y con dependencias por todos lados. El resultado es que cualquier ajuste se convierte en una hora de trabajo y en un riesgo.
Por eso, cuando hago diseño web a medida sobre código propio, la web sale con una estructura que se puede mantener sin depender de mí. Y cuando el proyecto lo lleva un diseñador web que programa su propio código, el mantenimiento posterior es más barato para ti, no para el proveedor.
Tres preguntas que puedes hacerle a quien te vaya a mantener la web:
- ¿Conoces la estructura de esta web o vas a descubrirla sobre la marcha?
- ¿Las actualizaciones se prueban antes en un entorno de pruebas?
- ¿Qué pasa el día que yo quiera cambiar de proveedor?
Si la respuesta a la tercera te deja atado, ya tienes la respuesta que necesitas.
Cuánto cuesta mantener una tienda online
Una tienda cuesta más de mantener que una web corporativa, y no es un abuso, es trabajo real. Hay más superficie que proteger: carrito, pasarela de pago, stock, facturas y datos de clientes.
Y hay un riesgo específico que no existe en una web de servicios. Los informes de seguridad detectan campañas dirigidas concretamente a los procesos de pago, con 18.622 detecciones de código instalado en páginas de pago para robar tarjetas, con foco declarado en WooCommerce. Si vendes online y tu web está desactualizada, no arriesgas una web bonita, arriesgas datos de tarjeta de tus clientes y tu responsabilidad ante ellos.
Si además estás en esa fase, la comparativa entre WooCommerce o PrestaShop te ayuda a decidir sobre qué plataforma construir, porque el coste de mantenimiento también cambia según cuál elijas y cuántos productos tengas.
Cuándo NO necesitas pagar mantenimiento
No todo el mundo necesita un plan mensual, y quien te diga lo contrario te está vendiendo algo, no asesorándote.
No lo necesitas si tu web es una tarjeta de presentación de pocas páginas, que no recibe visitas de negocio, no procesa pagos ni datos personales, y que puedes reconstruir en una tarde si se rompe. En ese caso, un pago por incidencia puntual es más razonable.
Sí lo necesitas si tu web capta clientes, vende, gestiona citas o datos personales, o vive de lo que encuentra la gente en Google. Ahí la web no es un folleto, es la puerta de tu negocio, y la puerta necesita cerradura.
La frontera no es el tamaño de la web, es lo que depende de ella.
Qué preguntar antes de contratar mantenimiento
Lleva esta lista a cualquier conversación, funciona conmigo y funciona con el que te dé presupuesto:
- ¿Qué tareas concretas se ejecutan cada mes y cómo me las comunicáis?
- ¿Las copias de seguridad se guardan fuera del servidor y con qué frecuencia?
- ¿Las actualizaciones se prueban antes en un entorno de pruebas?
- ¿Qué plazo de respuesta tenéis comprometido para una incidencia urgente?
- ¿Está incluida la actualización de versión de PHP cuando sea necesaria?
- ¿Qué queda fuera del plan y a qué precio se factura?
- ¿Hay permanencia mínima? ¿Puedo llevarme mi web y mi hosting cuando quiera?
- ¿Quién ejecuta el trabajo, tú o un tercero al que no puedo hablar directamente?
Si te responden a las ocho sin marear, el precio probablemente sea lo de menos.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta mantener una página web al mes?
En España el rango habitual va de 19 a 250 € al mes, con el núcleo del mercado entre 30 y 150 €. Una web corporativa sencilla suele quedar por debajo de 60 €, una web de empresa con varias secciones entre 50 y 120 €, y una tienda online entre 90 y 250 €. El precio depende del trabajo real, no del tamaño de la empresa que te factura.
¿Cuánto cuesta mantener una página web al año?
Multiplica el rango mensual: entre 360 y 1.800 € al año en la mayoría de los casos. A eso súmale los costes que no son mantenimiento, dominio (10 a 20 €), hosting (60 a 250 €) y posibles licencias premium. El coste anual completo de una web de empresa se mueve entre 430 y 2.330 €.
¿El mantenimiento web incluye el hosting y el dominio?
Depende del plan. Muchos proveedores agrupan hosting y mantenimiento en una sola cuota mensual, otros lo cobran aparte. Lo importante no es si van juntos en la factura, es si está claro qué se paga por cada cosa. Y el dominio debe estar siempre a tu nombre, con independencia de quién te lo gestione. En mis planes el hosting y el dominio van aparte, y lo primero que reviso es qué te está cubriendo el hosting que ya pagas.
¿Es mejor una cuota mensual o pagar por horas?
Si tu web genera negocio, cuota mensual, porque el trabajo preventivo se hace antes de que haya un problema. Si tu web es estable y solo necesitas ajustes puntuales al año, una bolsa de horas puede tener más sentido. El pago por incidencia sale caro a poco que tengas un susto, porque todo el trabajo se hace con prisa y con la web caída.
¿El mantenimiento incluye el posicionamiento SEO?
No, son servicios distintos. El mantenimiento evita que la web se degrade y se infecte, lo que indirectamente protege tu posicionamiento porque velocidad, seguridad y estabilidad técnica cuentan. Trabajar el SEO de forma continuada, con contenidos, arquitectura y enlaces, es un servicio aparte que parte de una web técnicamente sana.
¿Puedo hacer el mantenimiento yo mismo?
Puedes, si tienes tiempo y conocimientos. Actualizar plugins, gestionar copias de seguridad y detectar un cambio de versión de PHP requiere dedicación y criterio. El problema no es la tarea normal, es el día que algo se rompe y no sabes si es el plugin, la plantilla o la base de datos. Ahí el coste de no saber se mide en horas de negocio parado.
¿Cuánto cobras por mantener una página web?
Mis planes arrancan en 39 €/mes (sin IVA) para una web corporativa, 79 €/mes si además quieres cambios cada mes con plazo de respuesta comprometido y desde 149 €/mes en tiendas online. Sin permanencia, con el diagnóstico de tu hosting incluido y sin cobrarte dos veces lo que ya hace tu hosting. Y si quieres, cuéntame tu caso y te digo qué plan encaja.
¿Y ahora qué?
Si has llegado hasta aquí ya sabes lo que cuesta mantener una web y lo que cuesta no hacerlo. Lo único que queda es decidir en qué lado quieres estar.
Si quieres un presupuesto claro, con las tareas que entran en cada plan y sin permanencia, cuéntame cómo es tu web y qué necesitas. Te respondo en menos de 24 horas, sin formularios largos ni compromisos. Puedes ver los planes de mantenimiento web o escribirme directamente desde la página de contacto.
Y si todavía estás en la fase de hacer la web, en los artículos de diseño web tienes guías sobre precios, plataformas y posicionamiento para no empezar con el pie torcido.
Este artículo no lo ha escrito una agencia para venderte una cuota. Los rangos de precio que verás aquí salen de tarifas y presupuestos publicados por proveedores del sector, y las cifras de seguridad, de fuentes oficiales que puedes consultar enlazadas en el texto.



